Sentís que tenés a todo tu equipo trabajando enfocado, con metas claras y objetivos concretos y así y todo no logran los resultados que esperabas. Comenzás a dudar y a preguntarte qué falla, qué falta, qué tenés que cambiar. Si es así, te invito a chequear el proceso de motivación y a que te preguntes: “esto que conformamos hoy, ¿es un equipo o un grupo?”.

Es muy común que creamos que porque compartimos un trabajo o proyecto con otras personas ya somos un equipo cuando, en realidad, simplemente somos parte de un grupo. La diferencia principal entre uno y otro radica en si solo estamos coordinando esfuerzos (grupo) o si compartimos un objetivo y camino en común (equipo). Cuando los miembros de un equipo trabajan juntos de forma efectiva, los resultados son visibles: según un estudio de Gallup, empresa de investigación de mercado, los equipos eficaces tienen un 21% más de probabilidades de cumplir sus objetivos, y si su nivel de confianza es alto, aumenta al 70% el rendimiento.

Entonces, la clave está, como bien señala Daniel Colombo, en “dejar de ser un grupo y transformarse en equipo”. Fomentar el team building puede resolver problemas claves como la falta de comunicación, que ayuda a evitar malentendidos, conflictos y errores; la falta de confianza, y conducir a una mayor creatividad e innovación; y la falta de compromiso, para lograr una mayor satisfacción laboral e incrementar el rendimiento.

¿Querés mejorar la relación de tu equipo de trabajo y la colaboración entre ellos? Además de fomentar la motivación, te comparto 3 tips para que puedas aplicar:

El team building es una herramienta valiosa para ayudar a las empresas a crear equipos eficaces y productivos. En estos casos, el apoyo y acompañamiento de un Coach Ejecutivo va a poder ayudarte a identificar los desafíos y oportunidades que tienen para que puedas tomar las mejores decisiones.

Si estás necesitando trabajar en la formación de tu team building, ¡contactame!